Al momento ninguna mujer ha ostentado el cargo de presidente de México, y no por falta de participación femenina en las elecciones.

A casi 63 años de que las mexicanas finalmente pudieran ejercer su derecho al voto, han obtenido puestos a nivel local y estatal como alcaldías y gubernaturas, pero la gran deuda pendiente es ocupar el máximo cargo de elección popular.

En países de Latinoamérica en 10 ocasiones distintas, personas del sexo femenino ya han gobernado, en México sólo siete mujeres han sido mandatarias pero a nivel estatal y Yucatán es la única entidad que dos veces ha sido gobernada por una mujer.

El último intento por lograr alcanzar la silla presidencial lo intentó Margarita Zavala Gómez del Campo, quien hizo historia al convertirse en la primera candidata independiente a la Presidencia de la República.

Pero aunque aparecerá en la boleta este 1 de julio, la expanista renunció a la contienda unos días antes del segundo debate realizado el 20 de mayo en Tijuana, al norte del país.

“Para dar una imagen de presidente de la República necesitas una imagen fuerte, quienes ya me conocían prefieren la normal, pero quienes no demandaban la certeza de mucho más fuerza, eso le pasa mucho más a las mujeres en el tema de la exigencia”, dijo al anunciar su renuncia.

María de Jesús Patricio Martínez, mejor conocida como Marichuy, también luchó por lograr la candidatura, pero se quedó en el camino de la precandidatura independiente al no obtener las firmas suficientes para el registro.

Desde 1982 hasta el presente año sólo seis mexicanas han aspirado a la Presidencia de la República.

La primera candidata a la Presidencia de México fue Rosario Ibarra de Piedra en 1982 por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), quien volvió a contender en 1988 por el mismo cargo pero no resultó electa. En las elecciones presidenciales de 1994, la maestra Marcela Lombardo fue la abanderada del Partido Popular Socialista (PPS); mientras que la fiscal Cecilia Soto González fue la del Partido del Trabajo (PT).

En 2006, la economista Patricia Mercado fue la candidata presidencial por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASD) y en 2012 fue la economista Josefina Vázquez Mota por el Partido Acción Nacional (PAN).

Para Mónica Maccise Duayhe, directora de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación del Instituto Nacional Electoral (INE), el país está preparado para tener una mujer presidenta tal como lo ha estado para tener a hombres, aunque existen retos que superar.

Lo que existen son obstáculos para un acceso igualitario a los derechos político-electorales, pero eso no es una cosa que dependa de las mujeres y, en realidad, ni de los hombres, son derechos estructurales sociales e históricas que han impedido el acceso efectivo en términos de igualdad al ejercicio de los derechos”, explica.

Sofía Salgado Remigio, profesora de la FES Acatlán de la UNAM, cuenta que la diferencia con otros países de América Latina, como Argentina o Brasil, donde mujeres han sido presidentas, se debe a las movilizaciones sociales y dictaduras que han enfrentado, lo que les ha hecho llegar a la democracia más rápido.

Uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres en México es el machismo: la idea de que sólo deben de permanecer en el ámbito del hogar, en la crianza de los hijos o que no son aptas para desempeñar cargos de autoridad.

“Hay ciertas normas sociales que supuestamente determinan lo que los hombres y las mujeres tienen que hacer y señalan que las mujeres deben de estar en el ámbito privado, en el ámbito del cuidado, de las labores no remuneradas, en el ámbito de la reproducción.

La ausencia de una presidenta mexicana en buena parte se debe al lento desarrollo democrático del país, mientras que en otras regiones de Latinoamérica, este fenómeno se dio de forma más acelerada debido a las dictaduras que vivieron.

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